martes, 16 de agosto de 2011

CAPITULO IV: La Despedida.


Estaba viviendo el mejor instante de mi vida, todo parecia un sueño del que no quería despertar...
-¡Que esta pasando aquí Lucia?!
Era Maria, nos había visto besándonos, había vuelto a mi triste realidad donde nada era perfecto.
-Maria perdón yo la obligue.
Estaba asombrada Mat se había echado la culpa de todo, yo ni podía hablar.
-Maria no es cierto, nadie me obligo yo así lo quise.
-Lucia vete ya mismo a tu cuarto, y Mateo te vas conmigo a mi oficina.
No podía hacer nada mas que ir a mi cuarto. Cuando llegue me sentía mal, que le podría hacer Maria a Mat?.
Al día siguiente fui a buscar a Mat al cuarto de aseo y no lo vi, le pregunte al otro señor del aseo y me dijo que a Mat lo habían mandado de nuevo al orfanato y que se quería despedir de mi, pero Maria no lo había dejado, y solo me había podido dejar una carta, la cual me entrego.
Yo no podía creer lo que estaba pasando, todo era tan perfecto.
Fui a mi cuarto y leí la carta que decía:

-Amor se que estábamos en nuestro mejor momento, pero ni Maria ni nadie puede impedir que nos queramos, se que tu me quieres como yo a ti, y me lo demostrarte con ese beso, es muy triste para mi despedirme justo ahora, pero luchare por tu amor, y nunca te dejare de querer, se que el tiempo nos volverá a unir.
NUNCA OLVIDES QUE TE AMO!!
MAT ♥

Me sentía tan feliz por que Mat estaba dispuesto a luchar por mi amor, pero tan triste por que nos habían separado. Escondí la carta y fui al comedor, Maria estaba allí y yo simplemente la ignore, ella me dijo:
-No creas que ignorándome vas a ocultar tu realidad, tienes que entender que lo que hice lo hice por tu bien y...
Yo la interrumpí estaba furiosa...
-Tu que sabes que es lo mejor para mi, ahh, estoy cansada de hacer lo que la gente cree correcto para mi, no soy feliz, acabas de tomar la peor decisión, Mat era muy especial para mi, el era el único que me entendía y apoyaba.
Me pare del comedor y me fui a mi habitación, no quería hablar con nadie, esa semana fue la peor de mi vida me sentía muy sola.
El lunes siguiente llegaron todas las niñas al convento, Camila estaba muy feliz y quería contarme todo sobre sus vacaciones, me abrazo y me pregunto:
-Lucy que te pasa por que estas tan triste?.
Yo le conté todo y ella también estaba furiosa con Maria, no podía creer que ella haya echo eso.
Ya eran kas 3:00pm y estaban tocando la puerta.
-Siga.
Era Maria, no quería hablar con ella pero que podía hacer.
-Lucia se que estas enojada conmigo pero hice lo correcto, vine a decirte que tus padrinos pidieron tu custodia y están aquí para hablar contigo, quieren que te vallas con ellos.
Yo hablaba muy poco con mis padrinos, pero ellos siempre me mandaban regalos, ellos me querían mucho.
Yo baje y estaban allí, Amanda y Luis, mis padrinos, ellos me abrazaron muy felices de verme, Amanda siempre fue como una segunda madre para mi, por que siempre me aconsejaba, y Luis siempre estaba mandándome regalos, yo era como una hija para el.
-Lucia, sentimos mucho lo de tus padres, pero por eso estamos aquí, para apoyarte, perdonanos por tardar tanto en venir a verte pero nos encontrábamos en París de vacaciones, pero queremos proponerte algo.
-Y que seria?.
Amanda me empezó a decir:
-Lucy yo se que acá no eres feliz y quiero proponerte que te vallas a vivir con nosotros, que estudies en un colegio normal y que empieces una nueva vida.
Yo no sabia que decirle, lo único que me ataba a este lugar era Mat y el no volvería así que muy feliz le dije que si.
-Bueno hija ve empacar tus cosas que nos vamos.
Yo fui corriendo a mi cuarto, empaque todas mis cosas, cuando estaba terminando entro Camila.
-Que haces, a donde vas?.
-Me voy a vivir con mis padrinos, creo que es lo mejor para mi.
-Amiga espero que con ellos si seas feliz, sabes que acá sigues teniendo una amiga con quien contar.
Me abrazo y nos despedimos.
-Cami, por favor si ves algún día a Mat dile que lo amo y le das mis datos, yo te los mandare apenas llegue.
-Claro amiga, tenlo por seguro que así lo haré.
Nos volvimos a abrazar, y luego me ayudo a bajar mis maletas, abajo estaba Maria, se notaba muy triste, y al lado Amanda y Luis, ellos si estaban muy felices.
Me despedí de Maria, ella me pidió disculpas, no quería que las cosas terminaran así...
Al salir mire hacia atrás, había dejado muchas experiencias en ese lugar, y sobre todo, la historia de amor mas hermosa de toda mi vida.
Solo sabia dos cosas, estaba dispuesta a empezar una nueva vida y a buscar a Mat, sabia que siempre lo amaría...

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