martes, 31 de enero de 2012

Capitulo I: Un nuevo camino

 

Las llamadas desesperadas de Amanda nunca pararon, una vez me toco decirle que me dejara ser libre por un tiempo, que me encontraba muy ocupada con mis clases y por eso no podía contestar todas sus llamadas.

Mat al parecer se había olvidado de mí, nunca me volvió a llamar, y siempre que trataba de verlo con mi fabuloso poder no se iba desvaneciendo mas su imagen al parecer solo funcionaba con las personas mas cercanas a mi.

Camila y Felipe eran muy felices, casi todos los días los veía con mis poderes, ellos no se habían olvidado de mi simplemente se cansaron de llamarme y que yo no les contestara.

Y finalmente yo me encontraba algo triste con los cullen, cada uno de ellos tenia a su pareja, yo era la única que estaba sola, cada vez que iba a cazar prefería ir sola para no incomodar a ninguna pareja, así que un día decidí que lo mejor para mi y para ellos seria que yo sola empezara una nueva historia, finalmente la familia eran ellos, yo solo era una persona que por razones del destino se unió a ellos.



Era muy temprano, todos estaban en la casa, cuando decidí bajar y contarles que pensaba irme de su hogar, pensaba iniciar sola mi camino, baje y era como si ya lo supieran, estaban todos sentados, esme tenia cara de preocupación al igual que nessie.

-Bueno creo que ya saben que les voy a decir, así que no lo repetiré, solo les puedo agradecer por estar apoyándome siempre, por traerme a este mundo tan maravilloso, pero es momento de que yo sola inicie mi vida, de que marque mi historia.

Nessie lloro un poco, pude apostar que si los vampiros pudieran llorar esme y bella habrían llorado, los otros se despidieron de mi, y yo lo hice igual, antes Carlisle me dijo:

-Lucy sabes que siempre puedes contar con nosotros, siempre estaremos para ti, puedes volver cuando quieras, solo te pido una cosa, no pierdas nunca la cabeza, recuerda quien realmente eres.

-Carlisle tranquilo, no matare a nadie y no me voy por eso, solo me voy por que es momento de que yo descubra otras cosas, seguiré con mi dieta.

-No lo decía por eso pero bueno me tranquilizas un poco.

Era momento de partir, salí de la casa, no sabia hacia donde ir, simplemente fui primero a cazar, aunque tenia un excelente control no quería tener razones para atacar a ningún humano, así que me comí unos cuantos siervos y una vaca, estaba llena si así se le puede llamar, corrí por un tiempo sin rumbo hasta que me encontré con un letrero que decía bienvenido a Alaska, decidí que ese lugar era perfecto para hacer mi nuevo hogar, fui a una casa que estaba en medio de un gran bosque, toque y nadie salió, al parecer estaba abandonada, abrí la puerta y entre efectivamente no había nadie solo una nota en una vieja mesa que decía:

-Este fue mi hogar durante mucho tiempo, si lo encuentras espero que lo cuides y conserves, es un excelente lugar.

P. Hamilton

Junio 1998




Al parecer esta casa había estado abandonada hace 14 años, y se encontraba un poco deteriorada, nada que una vampira un poco creativa no pudiera solucionar, el lugar era hermoso, muy acogedor, así que decidí que ese seria mi nuevo hogar.

Empecé a limpiar todo, estaba muy empolvada la casa, luego fui al bosque por leña, tenia que arreglar unas cuantas puertas y ventanas. Me pase toda la tarde arreglando la casa, hasta que era de noche y la casa estaba terminada.

Al día siguiente salí a recorrer el lugar, no habían casas cerca, era demasiado alejado de la civilización, fui al pueblo, quería comprar algunas cosas, pero como no tenia plata no sabia que hacer para conseguirla así que decidí ir a una casa de apuestas, solo poseía 50 dólares, así que los aposte todos, me aproveche de mis habilidades, yo rápidamente podía ver cual era la ficha que iba a caer, algo en mi mente me lo decía, esa noche gane 250 dólares, me fue muy bien, decidí que ese seria mi pasatiempo para conseguir dinero, después fui a comprar ropa y cosas para mi nuevo hogar, me entretuve demasiado, y cuando me di cuenta ya estaban cerrando todos los almacenes, y yo tenia un montón de bolsas y cosas en un pequeño carrito, fácilmente podía llevarlos pero seria demasiado sospechoso que una chica tan pequeña y hasta frágil pudiera con tanto peso así que guie el carrito a la salida y luego me fui hacia un lugar ósculo, luego salí corriendo, si me robe el carrito, pero estaba segura que el día siguiente lo regresaría, no quería ser reconocida como la ladrona de carritos de almacén, cuando llegue a la casa vi que se me habían caído algunas cosas así que me devolví a recogerlas, pero en el camino encontré a alguien que estaba recogiendo mis cosas y me estaba siguiendo hacia mi hogar, me dio demasiado miedo no sabia que hacer, así que decidí seguir camuflada entre los arboles, no quería que me descubrieran, estaba mirando fijamente a esa persona que hacia eso, y era un chico acuerpado con ojos oscuros y cabello muy claro, se veía demasiado atractivo, de un momento para otro se desapareció, no se en que momento me distraje y ya no lo vi mas, después sentí que alguien me hablaba detrás de mi oreja.

-Por que me espías?

Yo me caí del árbol, y luego sentí una risa muy aguda, no sé que era tan gracioso, después de tanto pensar ya se, me había hecho caer encima de un pantano.

-Quien eres, y que quieres de mi?

-De ti nada

-Bueno entonces por que me seguías?

-Yo no te seguía simplemente me pareció demasiado extraño ver tanta ropa y electrodomésticos en el suelo.

-Mmmm bueno ya mismo termino de recoger mi desorden

-Bueno y que atracaste una tienda o que?

-Como se te ocurre, yo nunca robaría nada, (bueno no era del todo cierto eso por que había robado un carrito de ese supermercado, pero tenía una causa justa)

-Bueno entonces como explicas tantas cosas

-Las compre, y bueno en fin no tengo por que darte explicaciones, me largo.

-Bueno como veo que eres nueva en esto espero que no hagas que me tenga que ir de este lugar, se un poco mas discreta por favor.

-Tranquilo, yo se como cuidarme.

Me fui furiosa, y oí que me grito a lo lejos.

-Me llamo Axel, y estoy encantado en conocerte neófita.

Odiaba que me llamaran así, ya llevaba un año como vampira no era mas una neófita, pero no quería pelear con nadie así que seguí, ese chico si que era un fastidio total.

Llegue a mi casa y me puse a organizar todas las cosas, minutos después tocaron la puerta, yo me asome por la ventana, era el de nuevo, yo decidí ignorarlo pero un ruido de desgarro me sorprendió el salvaje ese había acabado con mi puerta.

-Oye no tienes otro pasatiempo diferente a acabar con mis cosas?

-Pero si no me querías abrir

-Y acaso tenia que abrirte. Es mi casa no la tuya ok?

-Pero este es mi predio, yo me establecí aquí, así que todo esto es mio

-Lárgate y déjame en paz

-oblígame

-Por favor no seas tan infantil vete ya mismo

-Infantil, quien es la que saquea supermercado y deja la evidencia tirada?

-Yo no he robado nada, además eso no es infantil.

-Bueno no tenia nada mas que decir, pero bueno me encanta hacerte enojar

-Te puedes ir por favor ya!!

-Si bueno mañana te veo

-No me vuelvas a buscar jamás, lárgate

-Entonces no me voy, solo me voy si prometes que mañana me recibirás para que vallamos a cazar, tienes que darme el secreto de tus ojos color oro.

-Hay lárgate, bueno mañana te diré.

Finalmente se fue, perfecto mañana tendría que arreglar la puerta, ese Axel si que era fastidioso, creí que los vampiros eran diferentes a los chicos humanos, pero por el contrario eran peores.

SEGUNDA PARTE


Después de vivir una vida llena de retos Lucia es una vampira, y ahora se enfrentara a nuevas experiencias, nuevas decisiones que tomar.